El telefono no sonó...

Pero no importa siempre lo logras...
Al final harás o dirás algo que haga que lo demás se vuelva tan pequeñito que se me olvida...
Está vez literalmente mandaste todo al carajo por pasar diez minutos conmigo.
Y no dejabas de mirarme y sonreír y yo no dejaba de mirarte.
Los detalles no importan eramos solamente tú y yo por diez minutos nada más.
No importó el trabajo o lo que tuvieses que hacer.
La sonrisa cuando me miraste o el sonido de tu voz cuando me reconociste por teléfono fueron suficiente para terminar el malviaje...
Y yo pensando que no era importante para ti.
Una semana hace maravillas debería dejarte extrañarme más seguido....
P.D. Cuidado no se vayan a quedar pegados con la miel derramada...